¿Cuándo se jodió el fútbol peruano? Es la pregunta que todo fanático del fútbol peruano se hace todos los días. ¿Dónde quedaron Sotil, Cubillas y Cueto?, ¿Por qué la última vez que fuimos al Mundial fue en 1982?…
Todas estas interrogantes las expongo un día antes que se desarrolle un nuevo clásico de nuestro balompié. Mañana, 3 de abril del 2010, Alianza Lima y Universitario se enfrentarán en Matute. Y no va a ser ningún “Sábado Santo”.
Y es que la seguridad va a estar garantizada dentro y fuera del Alejandro Villanueva con 3000 policías, pero ¿quiénes cuidaran al resto de la ciudad?
En la última década las hinchadas de nuestro balompié se "argentinizaron" y tomaron el sistema de “barras bravas”. Gracias a esto, nuestra ciudad se volvió un verdadero caos. Grafitis, robos y asesinatos aumentaron al igual que las rivalidades entre los clubes de Lima y Callao.
El Ministerio del Interior pidió que se empadronen a los barristas de ambos equipos, pero los voceros de la “Trinchera Norte” y “Comando Svr”, se negaron rotundamente. Se decidió aplazar el clásico, pero ambos clubes se negaron y, como si estas dos asociaciones civiles (U y AL) tuviesen más poder que el propio Estado, se decidió jugar el partido con gente en las tribunas.
Las autoridades en Inglaterra hace 15 años decidieron (con un verdadero compromiso) parar la violencia de los “hooligans”, lo propios hicieron los argentinos hace un par de años al poner derechos de admisión en los estadios. Pero en nuestro país poco o nada hacen para frenar este retroceso social.
Y con el paupérrimo nivel que ambas escuadras vienen mostrando, seguro que este clásico va a ser como los del año pasado: Sin goles y aburridos. Lo único rescatable para los espectadores podría ser la "fiesta" que se va a dar en las tribunas y en las calles, con los pobres transeúntes que se les crucen en el camino. Ojalá que el deporte prime este Sábado Santo, ojalá...
